BIENVENIDO/A A ESTA PÁGINA DEDICADA A LA CULTURA, EL ARTE Y LA FILOSOFÍA. . .

"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo." Benjamín Franklin


"Todo lo que se llama estudiar y aprender no es otra cosa que recordar" Platón


El presente espacio pretende ser una invitación al sano ejercicio de la REFLEXIÓN. Abarcando muy diversos temas, unidos por puntos en común como la CULTURA, el ARTE y la FILOSOFÍA. Esperando que algún tema de interés, sea la semilla que invite a indagar, buscar e investigar más profundamente y de forma personal aquello que nos cautive.

Podemos dejar de ESTUDIAR, pero nunca dejaremos de APRENDER. . .

Dr. R. J. Couvert

miércoles, 6 de octubre de 2010

Ladrón de Bicicletas





“El ladrón de bicicletas” es una película CONSIDERADA UNA VERDADERA OBRA MAESTRA, del Neorrealismo Italiano,  sitúa la historia en la Italia de la posguerra donde el trabajo escasea y obtenerlo es un éxito excepcional. El protagonista de la historia tiene la fortuna de conseguir trabajo pegando carteles por la ciudad pero para poder realizarlo necesita una bicicleta, el problema es que su bicicleta está empeñada, por lo que su primera tarea será recuperarla.

Una vez montado en su bicicleta comienza a trabajar pero el drama estriba en que no transcurre ni un día de trabajo cuando le roban la bicicleta y con ella su futuro. Desde ese momento y hasta el final de la película la historia se enfocará en narrar los dos días en que el protagonista, acompañado de su hijo y algunos amigos, buscarán infructuosamente recuperar la bicicleta robada. La escena final transcurre ante el dilema moral en el que se ve envuelto el protagonista al verse arrojado a convertirse él mismo en un ladrón.
El planteamiento Ético-Moral de ver empujado al protagonista (al borde a de la desesperación por dar de comer a su familia) a convertirse en aquello que repulsa e incluso lo puso en esa desdichada situación, nos invita a dar una revisión antropológica sobre los equivocados planteamientos sociales y como las circunstancias más desesperadas pueden invitar al individuo a delinquir, y plantearnos a la vez ¿Cuántos se encuentran actualmente en tan triste situación? ¿Hasta que punto es culpa de ellos y hasta que punto de la misma Sociedad?

Afortunadamente pienso que en el mensaje final, a pesar de ver flaquear sus fuerzas morales, el protagonista encuentra en la mano de su hijo un impulso que al tiempo que lo avergüenza de su acto, recoge fuerza para seguir adelante en el horizonte.